MALDITO DUENDE

Hé oído que la noche es toda magia, y que un Duende te invita a SOÑAR

El Castillo

Posted by Fernando Narvaez en junio 7, 2006

CastilloEn el Castillo de la Desazón yace su cuerpo a la intemperie de un día lluvioso. Tenía el corazón destrozado y los ojos bien abiertos hacia el cielo, recibiendo la lluvia que en el resto del planeta no existía. Llovía por y para él. Al menos lo hacía en su alma, la lluvia era tangible, se le hacía carne en la piel y sus sentidos se perdían ahogándose en ella.

Ella estaba lejos y le había escondido, quizás sin quererlo, toda esperanza en el bolsillo. Él sabía que estaba guardada ahí pero por más que buscó, quizás por algún artilugio del destino, el bolsillo se había cerrado.

Su mano tanteaba el suelo y, aunque la oscuridad la cegaba, no paraba de buscar el amor perdido ¿Por qué se había ido? ¿Qué la había impulsado a huir? ¿Cómo lo había dejado sin avisarle? ¿Cuándo volvería a verla?

Hacía mucho tiempo que convivía con estas preguntas y nunca jamás halló las respuestas. Pasaron tres años de su partida y él intentó compartir ese tiempo con la resignación de no tenerla que, caprichosa y empecinada, no llegó ni tarde. La vida se le tornó insoportable sin su compañía, sin su mate y su beso a la mañana, sin su piel durante las noches para compartir el amor.

Por más que intentó salir adelante, la herida en su corazón no cerraba. El amor junto a su mujer, gran compañero de batallas perdidas, lo abandonó y se convirtió en un perfecto extraño. Se estaba dejando vencer y había decidido no luchar más.

En ese castillo que se desmoronaba junto con su alma, yacía su cuerpo bajo un sol lluvioso. El viento le trajo en un susurro lo que él tanto quería escuchar: “Ve con ella que te espera

Se dejó caer, estaba vencido. Sintió dolor al momento de aquella rebanada de aire en sus muñecas. El cuchillo, filoso y dulcemente certero, se encontraba tendido a unos centímetros de su mano. Su alma comenzaba a abandonar su cuerpo.

Una escalera larga y de peldaños eternos, se anteponía entre él y la mujer que tanto amó en vida. Sabía que al final de ella se encontraba su tan extrañada amada. No se resistió a avanzar.

Mientras su cuerpo se convulsionaba, su alma se hacía más grande ante la mágica presencia de lo que tanto extrañaba. Al final de aquel camino estaba ella. La incandescencia de sus ojos y la amplitud de su sonrisa lo aguardaban para volver a poseerlo. Cuando estuvieron frente a frente, ella lo tomó las manos y sanando las heridas de sus muñecas le dijo: Acá no hay nada que nos lastime. Acá estamos vos, yo y la inmensidad de nuestro amor.

Al mismo tiempo, en aquel viejo y casi desmoronado castillo, su cuerpo exhalaba su último aliento.

Unos días más tarde la policía encontró el cuerpo de un hombre en un departamento de la zona de San Telmo junto con una carta que decía

“Me voy de este castillo detrás de mi amada.”

El cuerpo de aquel hombre, curiosamente, tenía grabada en su rostro una sonrisa muy grande.

Fernando A. Narvaez

Lo que viene: La historia de "Osvaldo el Semáforo" a pedido de Tam

Anuncios

21 comentarios to “El Castillo”

  1. Fascinante historia con castillos, amores y espadas… me encantó.

    Besos!

  2. Tam said

    Fer este arteencolaboracion me sigue gstando muchisimooooooo
    Y es espectacular para ilustrar…es hermoso….triste si….pero …hermoso
    Un abrazote grandote

  3. So said

    Creo que todos, sin excepción, en algún momento de nuestras vidas vivimos en castillos sin sazonar…pero los escritores tenemos una ventaja: el mismo “escribir” que nos libra de la desazón…¿no te parece?
    Besos, lindo relato, pasional y reflexivo a la vez.

  4. uma said

    La vida sin el ser amado se torna insoportable, inmensamente triste, usted me ha llevado por los recovecos oscuros del alma.
    Què es uno capaz de regalarse a sì mismo cuando pierde a su amor?
    En algunos estarà esta esperanza de reecuentro, en otros una vida desgraciada, en otros el olvido, todas seràn acertadas, Bendito, porque responderàn a la necesidad individual.
    Debo admitir que ha sabido partirme el corazòn con este bello cuento.
    Le dejo besazos y un abrazo que sabe de soledades y esperanza,
    siempre se puede elegir:)

  5. LOCACOMOTUMADRE: ¡Qué bueno que le haya gustado! BESAZO

    TAM: Bien sabe que es de ahí, pero me faltaba en éste blog, y mientras termino su pedido… BESOS

    SO: Como dice mi amigo personal Pacha Locura: “Escribir para no escribirse encima” BESAZO

    UMA: Y usted me ha partido el corazón a mí con este comentario. ABRAZO Y BESO Compañero.

  6. Un relato para el alma, plagado de duendes que tocan nuestros recovecos, tantas veces dormidos.

    Desazón …un castillo de la desazón. Para mirarnos por dentro.

    Beso.

  7. azzura said

    El Castillo de la Desazón… que ioncreíble.. desde el título hasta el último punto;) Genial, me ha encantado!
    Te sigo leyendo, un abrazo

  8. Eva said

    Buffff! Me encantó. Es una historia triste pero que te deja feliz al final…que bello es el Amor…

    Besitos!

  9. MALENA: Lleno de Duendes Malos. BESAZO

    AZZURA: ¡QUé bueno volver a tenerla por acá! Es un placer enorme. BESOS

    EVA: Es maravilloso, milady. BESOTÓN

  10. Princesa said

    Historia compatible con la mañana lluviosa por estos lados.
    Que triste y bello relato de amor.
    La desdicha de vivir con el abandono del ser amado es tremenda, mas aun cuando el amor no se termina, sino que es arrebatado.
    Era lo que necesitaba leer mi corazón.
    Besos por montones de cara a la lluvia 🙂

  11. gons! said

    Buenas…puedo pasar?
    Magnífico texto Fer, habrás leído mi comentario en alguna charla que hemos tenido y en otro post en otra existencia…
    Me viene a la mente una frase que hace días ronda mi cabeza: “Serás lo que debas ser, o no serás nada” ¿Te suena? Nuestro destino, incierto por decreto, está marcado por señales que transcurren alegóricamente circunspectas.
    “Me voy de este castillo detrás de mi amada.” Hay que tener coraje para tomar una decisión así. ¿El costo? Ser feliz.
    Un abrazo, con pronósticos favorablemente positivos.

  12. arwën said

    duendecito,
    estas historias tristes de amores desencontrados y separados son siempre las mejores. mis favoritas.
    ¡me encantó!
    besos, de tu amiga interestelar…

  13. jorge said

    Uno es capaz de abandonar muchas cosas en busca de la amada, la ironía del final le pone la cereza, la sonrisa de esperanza a pesar del desencuentro.

    abrazos

  14. eyrenne said

    A donde llegamos por amor, hasta llegar a vivir en un castillo desazonado blandiendo en la mano el dolor como una espada afilada a punto de herir.

    Un besote por tan buen relato, otro por ser usted nadamas.

  15. Ç said

    Duende de palabras mágicas que hacen bella la muerte, un beso muy grande

  16. Emma said

    Increíble, Duende! Hermosísimo relato, con un final muy shakespereano.
    Una vez más: me encantó su post.

    Un beso!

  17. PRINCESA: Ojalá su mañana se nuble, pero de sonrisas. BESOS

    GONS!: ¡Qué mierda los poderes políticos del mundo que logran imponernos, por decreto, hasta el destino! ¡SALUD! Hermano

    ARWËN: Veo que le gusta sufrir. BESOTE

    JORGE: Y es que nunca se abandona la esperanza, más allá del tipo de distancia. ABRAZÓN

    EYRENNE: Es que en esos castillos, somos caballeros templarios defendiendo un Grial, que sólo nuestros corazones conocen. BESOtÓN

    Ç: ¡Qué fuerte eso que me dice! Gracias. BESOTAZO

    EMMA: ¡A la mierda! ¿Shakespeare? Naaaaaa… BESORROTAZO

  18. JU menos mal ya entre, ya tenia ganas..
    por cierto gracias por el vieja a un mundo medieval….me chiflaaaa.
    un besote fuerte

  19. gons! said

    EHHHH……no entendí.
    Igual, salud! Y un abrazo

  20. Marian said

    Ud. es muy bueno haciendo este tipo de cuentos cortos.
    Transmiten… …mmmmmmmuchas cosas
    Además q uno puede hacer varias interpretaciones de los actores, eso es + difícil aun de lograr x el autor. Y Ud. lo logra.
    Me hace soñar el medioevo, creo haber estado allí de alguna forma, xq me atraen los caballeros con armadura y espada, los castillos y todos los secretos.
    Beso.

  21. ELOGIO: Es un placer llevarla por esas tierras. BESOS

    GONS!: No importa, ya fue. SALUD

    MARIAN: ¿Todo eso logro yo solito? Naaaa!!! BESAZO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: