MALDITO DUENDE

Hé oído que la noche es toda magia, y que un Duende te invita a SOÑAR

Archive for 27 abril 2006

Camisas Blancas

Posted by Fernando Narvaez en abril 27, 2006

A Matías Beverinotti

"La locura nunca tuvo maestro"
(Héroes del Silencio)

Un enjambre de palomas que vulneran nuestros sueños.
Una jauría de abejas libando nuestras esperanzas.
Una manada de perros levantando sus patas sobre nuestras almas olvidadas.
Otra bandada de peces naufragando mares de sirenas encalladas.
Un tropel de dinosaurios corriendo en estampida a lo largo de nuestras islas perdidas.
Una plantación de elefantes pisoteando lo que queda de nuestra alegría.Un mono enorme lloviendo mierda de su culo sangrante sobre nuestras cabezas.

Mi cuerpo y nuestros cuerpos que se balancean en los bancos de este loquero. Ése balanceo contínuo hacia delante y atrás, que nos tira de frente al piso.
Las cicatrices en las frentes son como las muescas en la celda del preso que cuenta los días sin su amada.

Camisas blancas acordonadas a la espalda por todos lados. Igual que la mía que no me libera. Los otros locos me miran, me escupen e intentan patearme; a veces me hablan. Y yo que los miro, los escupo e intento patearlos; a veces, también, les hablo.

Y el Loco de la Calesita. Y el Loco Enrique. Y el Loco Palermo. Y Juana la Loca. Los locos de Buenos Aires. Y el Loco Gatti. El loco con el melón en la cabeza y sus banderitas de taxi libre, antes en sus manos, hoy en el piso a su izquierda, por su camisa blanca atada a su espalda.
Todos juntos en enjambre, en jauría, en manada, en bandada, en tropel y en plantación. Todos juntos cagados por el mismo mono que se disfraza de cordura. Todos juntos balanceados y la locura "acicatrizada" que se estampa en nuestra frente por culpa de las mismas camisas blancas que nos visten, nos roban las manos y nos limitan.

Fernando A. Narvaez

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Secreto del Duende y Homenaje

Posted by Fernando Narvaez en abril 24, 2006

Los ojos de la Diosa

Ésta es la mirada que inspira al Duende.
Ésta mirada cumple años el jueves 27 de Abril.
A ésta mirada le agradezco cada uno de mis textos.
A ésta mirada le agradezco mi "nueva" vida.
A ésta mirada le di mi alma.
A esta mirada le digo ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Te Amo, Reina

Fernando A. Narvaez
Foto:
Biopuritas

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Destino Fatal

Posted by Fernando Narvaez en abril 22, 2006

Ella tenía en la mirada, la ausencia que sólo el amor puede dejar. Se la veía "jodidamente radiante", "radiantemente jodida". Se la notaba como si fuera una canción sin estribillo, con el peso de los años a cuestas y con la incomodidad propia de cargar con su vida. Llevaba unos pantalones de vestir negros, zapatos con taco y una blusa blanca que marcaba delicadamente la curvatura de sus pechos. Sus ojos estaban refugiados, como no podía ser de otra manera, detrás de una vidriera a modo de anteojos.

Por mi parte no podía parar de mirarla, de imaginar cómo habría sido su vida, por qué lugares habrá caminado, qué pasos habrá pisado y qué horizontes la esperarían más allá de su mirada.
Quería cruzar la calle y acercarme a ella, estudiar la profundidad de sus poros, de su piel.
Pensé en el destino; en la posibilidad de formar parte del suyo. Pero ¿ella formaría parte del mío? Sin duda que sí, estaba esperando el colectivo enfrente y no podía dejar de observarla, me invitaba, me incitaba a mirarla. En algún momento de mi vida tenía que verla. Sólo debía esperar que ella me mirase, ésa sería la señal de que yo también, formaba parte del suyo.

Era de noche y los autos pasaban con menos intensidad que durante el día, lo cual me permitía observarla con mayor detenimiento. Rogaba que me mirase y no lo hacía. Yo estaba esperando el momento preciso para atravesar la calle, no lo soportaba más. Tenía que hablarle, sentir su respiración, absorber su aliento y dejarme devorar por su mirada. Sólo faltaba que notase mi "ausencia".
Vi que se movía y buscaba algo en su cartera cuando se acercó más al cordón. Me levanté de un salto y en ese instante me miró. Me desarmó con su mirada acristalada detrás de sus anteojos. Me había mirado, ya formaba parte de su destino.

Me paralizó mientras su mano derecha se extendía.
Se tomo el 12 para el lado de Congreso y no volví a verla jamás.

Fernando A. Narvaez

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Causalidades

Posted by Fernando Narvaez en abril 21, 2006

No hay casualidades en un mundo tan predeterminado.

 

Pd: Solicito información certera, para hacer que mi suegra se calle. Y que parezca un accidente.

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Testamento

Posted by Fernando Narvaez en abril 18, 2006

Ahí estábamos ambos, en el ocaso de la vida. Lo llamo así porque hace unos meses no imaginábamos la vida sin nosotros. Yo sin vos o vos sin mí, da igual. Yo mismo era incapaz de imaginarme en los brazos de otra mujer.

Y acá estoy, en la soledad de tu ausencia escribiendo el testamento de mis ilusiones. Miro mi cuerpo y no hallo mi piel, se fue en tus manos ¿Cómo se hace para vivir despellejado? ¿Cómo es que la vida se me plantea sin tu abrazo? No lo entiendo.

Era todo lujo: risas, besos y abrazos. Hoy es miseria: lágrimas, ausencia y el recuerdo de ese auto en el cual, hablábamos de nada provocando un eterno silencio, porque estaba todo dicho. Los dos sabíamos que ni bien te bajaras el portazo sería el final. No querías, no quería, pero no había opción. Las cartas estaba echadas y las lágrimas se agolpaban reprimidas.

Sólo un abrazo final nos faltaba para cerrar la historia y… no lo dimos. Quizás por evitar el recuerdo de la piel fría con la piel helada. Tal vez sabíamos que era el abrazo que jamás habíamos imaginado, el menos planeado. No nos besamos porque el último beso era el que no sabíamos dar.

Y vos que abrís la puerta y yo que no peleo por cerrarla, y el ruido del final, el portazo que mata, que condena a vagar por este mundo en ausencia de latidos.

Un ente. Eso soy, a eso quedé reducido. Y vos que te ibas con esa silueta que tanto dibujo en mis noches con sueños no proyectados en pantallas que jamás existieron y mis lágrimas, y quizás las tuyas.

Y la pena, y el dolor, y la sinrazón y dedos que duelen cuando tipean y manos que se quiebran cuando escriben. Y el amor escondido, y el amor dolorido, y el amor consumido y la esperanza… esperanza acobardada, esperanza acovachada condenada a errar con mi alma y con tu ausencia por dondequiera que vayas.

Y yo con mis letras que te dibujan, te escriben, te acarician, te besan y te extrañan.
Y yo con mis discos de Sabina, de Bunbury y las canciones que nos duelen porque nos recuerdan.
Y el testamento de pasiones consumidas que le dejo a las almas mas dignas de ellas.
Y el legado de ilusiones derrotadas arrojadas al viento para quien se sienta merecedor.
Y la cesión de este amor acabado para el que sueñe con que el amor es eterno.
Y el donar alegrías soñadas e inventadas a algún corazón triste errante por el mundo.

Y yo sin vos. Y yo sin mí. Me fui con vos aunque no quieras, te llevaste lo mejor de mí, aunque lo peor me lo guardé y es lo que soy, es lo que tengo.
Eso no se lo dejo ni se lo deseo a nadie.

Fernando A. Narvaez
Pintura: Susana Bonet

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