MALDITO DUENDE

Hé oído que la noche es toda magia, y que un Duende te invita a SOÑAR

Sirena Varada

Posted by Fernando Narvaez en marzo 28, 2006

Estaba en el punto en el cual el hartazgo se convierte en rutina, la rutina en hastío y el hastío en su vida.
No quería morir su vida de esa manera. Todo le molestaba y su sentimiento de abandono eterno por parte del desquiciado mundo lo impulsaba a cambiar, pero no "por cambiar nomás" tenía que hacerlo de manera descabellada, rotunda, radical y definitiva. Al fin y al cabo pensaba que un cambio debería ser de aquella manera si no, no era tal cosa, sería sólo un tibio movimiento de piezas.
Desarmó su rompecabezas y se mudó de ciudad. El lugar justo sería aquel donde no lo conociera ni siquiera un perro.
Necesitaba volver al estado más primitivo de su existencia. Sacó un poco de plata de sus ahorros para un pasaje y unos días de pensión mientras buscaba un trabajo en donde empezar de cero y se fue.A los treinta y tantos años se sentía de sesenta, pero sabía perfectamente que lo que necesitaba era amor. Ése amor que le había huido de manera inesperada e insolente, plantándolo y escupiéndole la soledad en la cara. Ése amor que por más que buscara no hallaba. Hasta ese momento no comprendía que éste no se hace presente si uno lo busca con desesperación.

Se fue a un pueblo costero alejado de la ciudad. Era pleno invierno y la ausencia de gente era notoria. Así y todo no invirtió demasiado tiempo en buscar trabajo. A los pocos días de instalado en una pensión alejada del centro del pueblo y, durante una recorrida matinal, consiguió empleo en un bar de mala muerte y nada turístico en el cual los pescadores saciaban su hambre de carne y de más carnes.
La mañana en la cual, había encontrado trabajo pasó por un hotel situado en la calle que costeaba la playa; le llamó la atención el gran ventanal de su confitería en el cual se reflejaba el mar. Al pararse en el medio de la calle, se sentía como en una visita en tres dimensiones al medio del océano. El mar natural a su espalda y el reflejo al frente o viceversa.
Eran las diez de la mañana y creyó divisar dentro de la confitería o en el medio del mar a una mujer, más bien una sirena. Sus ojos azules se confundían con el mar y con el reflejo o con lo que fuera, el caso es que no podía distinguir si sus ojos eran tales o sólo parte del reflejo en el que se hallaba situado.

Todos los días cuando iba rumbo al trabajo, la misma mujer estaba sentada en la misma mesa y no sé si con la misma taza pero, al menos, con una parecida. Y no podía evitar hacer de cuenta que algo se le caía de las manos siempre enfrente de aquel ventanal. Pero si había algo que le llamaba la atención de aquella mujer, era que los días en los que no había sol, sus ojos se mimetizaban con el cielo y se ponían grises.
Comprendió que atrás de esa mirada se escondía algo que no podía llegar a descifrar, algo que lo impulsaba a levantarse cada día y encararlo de manera desafiante y vencedora para que terminase rápido. Mientras más veloz fuera el día más cerca estaría de la mañana siguiente y de volver a disfrutar de los dos segundos de aquella mirada. Se sentía cada vez más fuerte pero aún no tenía el valor suficiente como para entrar a la confitería.
Pasaron los días y los meses, se hizo grande nuevamente y volvió a sentirse seguro de sí mismo, como lo había sido en otros tiempos. Comprendió que la fuerza provenía de aquella mirada y lo que escondían esos ojos era una nueva ilusión en el corazón de nuestro amigo.

Tenía día libre todos los jueves. Fue de pronto que en uno de esos días, se despertó motivado y con el valor necesario.
Se levantó, se baño, se vistió y se perfumó. Como no lo había hecho nunca caminó por la misma vereda del hotel, compró el diario y sin pensarlo entró en el local. Había tomado la precaución de llegar, al menos, una hora antes de su paso habitual, llamó al mozo y pidió un desayuno completo.
Ese día la mujer no se sentó en su mesa de siempre. Al preguntarle al mozo por aquella muchacha, éste lo miró extrañado y le dijo que nadie se había sentado periódicamente en esa mesa en los últimos seis meses, mucho menos una dama de ojos policromáticos.

Entendió al instante que lo que él siempre había visto era, en definitiva, una sirena. Una ilusión.
Muy lejos de sentir decepción, se sintió aliviado y comprendió que aquella sirena había venido a mostrarle que todavía se podía vivir de una ilusión.

No volvió a pasar por la puerta del hotel.

Fernando A. Narvaez
Gracias Brisa

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35 comentarios to “Sirena Varada”

  1. “No quería morir su vida de esa manera”, ¡¡¡qué excelente contradicción en términos, metafórica!!! Muy buena también la alusión del título.
    Tal vez lo que el hombre haya visto durante todo ese tiempo, no haya sido una sirena, sino… Su propia imagen reflejada en el cristal de la ventana.

  2. Brisa said

    A veces lo único que nos separa de la vida, somos nosotros mismos. Una vez nos decicidimos a vivir siempre somos capaces de descubrir algo que nos invite a ello. Lo mismo pasa con las letras, con las musas, con las sirenas…

    Me ha encantado tu precioso relato, lo has bordado… si yo lo tuviera que continuar, habría escrito algo así….

    “Después de un rato sentado ante la silla vacía, una voz de mujer le sacó de su ensimismamiento, la reconoció al instante aunque no la hubiera visto núnca, no quedaban lugares libres en otras mesas y le solicitaba compartir la suya, no lo dudó… y a partir de ese día cada mañana cuando se levantaba, después de ducharse, perfurmarse… se iba hacía el hotel. Hasta que una mañana ya no necesitó ir más a su encuentro, en la mesa de su casa, y en la silla de enfrente, contemplaba con la mirada llena de vida a la mujer que amaba…”

    Gracias duendecito, Besitos de sirena.

  3. GUADALUPE said

    Divina forma de recuperar la pasion por la vida, en algun vado del camino nos esta esperando esa ilusion a veces vestida de sirena como en tu hermoso relato Duendeamigo
    Para variar ME ENCANTO tu post
    BESO ILUSIONADO
    pd Gracias por la visita y el coment

  4. Chiaralice said

    Maldito Duende, if you can, check on my blog. I added your “Mujeres” with my translation. I hope is a close one.
    Caro Maldito ho messo “il tuo scritto “Mujeres” sul mio blog con la mia traduzione libera. Spero che sia una buona traduzione.

  5. Shered said

    La ilusión de la sirena le enseñó que todavía es posible vivir…

    besos y aplausos.

  6. MARÍA CIELO: No había pensado en lo de su propia imagen. ¡Qué buena vuelta! y ¡Qué bella lectura! Me encantó. BESAZO

    BRISA: Hay veces que no vivimos por no dar el paso, por miedo y por cobardes. BESOS

    GUADALUPE: Siempre está escondida y al acecho, depende de nosotros permitirnos encontrarla. BESOTE

    CHIARALICE: Thanks for transaltion of my text. Very Beautifull. (Help me Arwen)
    Baccio Chiara, Grazie

    SHERED: Es exatamente como usted dice. BESOTÓN

  7. Me encantó!!! Me hizo poner piel de pollo!!!! Quedé fascinada..
    Hermosísima historia de? De que si tenemos fe, las cosas salen bien o salen…

    Me encantó tu regalo e hizo desatar el nudo que tengo..

    Gracias!!!!
    Maru.-

  8. Arwën said

    muy lindo, amigo.
    pero me hubiera gustado más si, en efecto, la dama de ojos policromáticos hubiera estado allí.
    esperándolo, para llevárselo con ella al fondo del mar.

    (ojo que igual me encantó eh!)

    besos,

  9. Lorena said

    ilusiones, que màs podemos pedirle a la vida?, que esos bellos espejismos que nos transforman, nos abrazan y siempre nos hacen bien…
    un beso!

  10. Nostalgia said

    Siempre es grato pasar por acá y sorprenderme gratamente con tus maravillosos textos….
    besos duende ♥

  11. Maura_ said

    Me ha encantado la historia y sobre todo el final.
    Muchos besos pero muchos.

  12. Querido!!!

    Eres GRANDE!

    SI SI SI SI

  13. Shely said

    Sigo sin ver.
    Carajo.

  14. Mar said

    Te saluda una sirena. Me gustó mucho tu escrito. Saludos desde el mar…

  15. Brisa said

    Sí seré boba.. que no me había dado cuenta de que me has acomodado a tu lado en el sofá de la salita de letras Gracias duendecito.

  16. Thiago said

    Yo quiero mar. Puedo?

  17. El Piscuis said

    Conozco ese pueblo, o al menos uno muy parecido, donde las muchachas bonitas habitan las vidrieras y las sirenas buscan incautos para llevarlos al mar…

  18. Emma said

    Wow! Me dejó sin palabras, Don Duende! (bueno, mentira, tengo estas palabras de felicitaciones)

    Me quedo con la primera oración. Más de una vez me sentí así.

    Un beso!

  19. Tam said

    que decirte…que me hiciste llorar qu eme reconoci vercion femenina…y sin sireno ..con apenas una ilucion…
    y con mucho miedo de enfrentarla…
    Un abrazo Fer

  20. LOCACOMOTUMADRE: En este sitio no se habla de pollos, sólo de GALLINAS ¡VAMOS RIVER! Pero al margen, es un honor haber contribuido a desatar su nudo. BESOS

    ARWËN: Obvio que da para mucho más, pero bueh… tengo que limitarme por el blog. BESAZO

    LORENA: De todo eso que usted dice es que vivimos. BESOTÓN

    NOSTALGIA: Siempre es grato que vuelva. BESTOTE

    MAURA_: Gracias por tantos besos, pero tantos. BESAZO

    DRA. KLEINE: ¡Qué placer que haya vuelto! Pero no exagere. BESOS

    SHELY: Uh! ¿Quiere que le mande los textos por mail? BESOTÓN

    MAR: ¿Una sirena en mi pequeño charco? ¡Qué honor! Gracias por pasar. BESOTE

  21. Jorge said

    Sólo una pregunta: ¿Qué hay que hacer para escribir como vos?

    Excelente historia.

    Abrazos.

  22. BRISA: Lugar más que merecido, Reina. BESOS

    THIAGO: Usted puede todo, maestro. ABRAZÓN

    EL PISCUIS: ¿No habrás pasado por la vidriera de C&A? Por las chicas bonitas en la vidriera, digo. Por suerte mi sirena me llevo como un incauto y ahí me quedé. ¡SALUD!

    EMMA: ¿Quién no ha tenido una época de esas? BESAZO

    TAM: Y sin eses en el teclado. Te quiero mucho rulo. BESOS

  23. JORGE: Como dijo una vez mi amigo El Piscuis, sólo somos un instrumento entre la idea y el papel, la pantalla en este caso. Yo pelo el corazón y así sale lo que sale. Gracias por tremenda pregunta halagadora. ¡SALUD!

  24. Lukre said

    hola fer.. pase a saludarte
    voy de culex con el tiempo
    un super beso..
    como va el libro???

  25. Arwën said

    claro, ahí está. pasa que cuando commenté no leí todo, estaba medio apurada.
    pero ojo que lo que escribiste está *ferpecto* eh.

    qué más necesitás?

  26. Ç said

    Hay duende, duende, es muy bello tu relato. Besos.

  27. LUKRE: Hola, Diosa! Gracias por pasar. El libro va mejor de lo que soñaba, ya pedí un refuerzo. BESOS

    ARWËN: ¿De verdad que está bien? ¡Gracias! BESOS

    Ç: ¿De verdad me lo dice? BESAZO

  28. Ç said

    De verdad se lo digo, me encantó, una maravilla. Besos.

  29. Tam said

    Creo que uted me tendio….
    ssssssssssssssssssssssssss
    la tengo …sisisis no tengo la enie….besossssssss

  30. […] Alma, una de las más bellas sirenas de la congregación se asomó a la playa y permaneció varada entre el mar y la vidriera de una confitería. Allí conoció a un hombre común. De más está decir que se enamoraron perdidamente. Fruto de ése amor, lo “inesperado” se llamó: Tolkien (nombre que recibió por la admiración que tenía su padre hacia Don J.R.R.) […]

  31. ana yalour said

    “A veces lo único que nos separa de la vida somos nosotros mismos. Una vez nos decidimos a vivir siempre somos capaces de descubrir algo que nos invite a ello. Lo mismo pasa con las letras, con las musas, con las sirenas”

    Leyendo todo muy ligero por los costos de los cybers me detiene el canto de Brisa.

    Honestamente, Fer y entre nos, ésta es la magia que rescato de la red. El sentido para seguir apostando a un grupo exquisito de soñadores, raros poetas, locos aventureros, increíbles personas. Y se da en el instante mismo en que me atrapa el canto de cualquier hemafrodita sirena. Sumo sus palabras a las mias y a las tuyas y a las de otros y pelotudamente pienso que el aliento mismo de todos al pronunciarlas, cambiará para bien, alguna mañana de primavera, el aire feíto que a veces lloramos.
    Gracias por provocarlo.
    Te abrazo, chabón.

  32. Héroe de Leyenda said

    ANA: Sabe que soy feliz, por vivir en esta época. Saber que la palabra de uno (irreverente o no) pueda llegar a lugares a los que jamás hubiera imaginado es muy fuerte. Va más allá de lo comercial, que está bueno pa’ que negarlo, pero saber que parte de un intento de libro, se puede leer por la pantalla o bajarlo en algún lejano país. Saber que nuestro nombre puede estar en una mesa de luz en España… es muy groso. Quizás, nuestros hijos naveguen los mares el día de mañana y alguien les hable de nosotros sin siquiera habernos visto la cara jamá.
    CHABONA… Feliz también de este contacto, no sólo te abrazo sino que te beso. ABRAZAZO y BESOTAZO

  33. GLAUKA said

    Hermoso texto.
    Las sirenas saben que son ilusiones nada más, por eso se resignan a vivir sin vivir. AL fin y al cabo, todo es ilusión.

  34. Héroe de Leyenda said

    GLAUKA: Lo bueno que con la pluma podemos darles vida. Gracias por su visita. BESOS

  35. Tierra said

    Vaya que quede impresionada… me encantó la parte donde habla del color de los ojos de aquella sirena, porq ese cambio era parte de sus ojos y él no dejaba de admirarla aun con su cambio, segun ella se adaptaba tal camaleón.

    Y bueno, siempre nos sentimos decepcionados porque viviamos de una ilusión…. una imagen, una melodía que nos traiga a la memoria, pero si esa ilusion es la que nos guía y nos hace vivir así como al muchacho/señor de la historia, todo se vale!!

    bellisima historia…. besitos de tierra

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