MALDITO DUENDE

Hé oído que la noche es toda magia, y que un Duende te invita a SOÑAR

Mesa de Bar

Posted by Fernando Narvaez en febrero 11, 2006

Hoy cumplo 56 años. Todavía recuerdo la tarde de febrero de 1950 cuando nos dieron a luz en una carpintería de Villa Urquiza, fuimos parte de un pedido especial que se le hizo a nuestro padre, un carpintero prominente del barrio.
El pedido constaba de 100 mesas y 400 sillas. Porque señoras y señores, soy una mesa de bar.

En principio quiero aclarar que no tengo nombre, la gente es poco original y para evitarse inconvenientes, a todas nos llaman igual: Mesa o Mesita. Pero muy lejos de ofendernos, al ser serviciales nos apiadamos de los hombres y los comprendemos, en muchas oportunidades después de estar sentados a la "nosotras" no recuerdan ni sus propios nombres.
Muchas veces, éstos mismos sujetos salen algo mareados del lugar y se llevan por delante a alguna de mis hermanas, gritan rápidamente insultándonos y no comprenden que tuvimos el detalle de sostenerle la bebida que ellos llevan dentro y que los hace chocarse con nosotras.

Somos un poco la imagen que tienen las mujeres de los hombres. En la mayoría de los bares las mesas son "Todas iguales". En el caso de éste bar es así, pero te cuento que de las 50 que aquí vivimos, somos sólo 6 de la partida original, el resto son buenas imitaciones. Las sillas originales se fueron muriendo o perdiendo y han sido cambiadas conformes al modernismo; con nosotras es distinto, no es necesario que nos cambien ya que dependemos del mantel que nos pongan para estar a la moda. Pero te cuento que aunque la mesa se vista de seda mesa queda.

He sido testigo mudo de incontables confesiones. He sido confidente silenciosa de grandes declaraciones de amor y también, por qué no decirlo, de gigantescas rupturas amorosas.

Quizás haya una prima en algún lugar del planeta, sobre la cual John Lennon haya escrito los primeros esbozos de "Imagine". En mi caso y mucho más tercermundista, un Duende escribió la historia de una tal Florencia Inzaurralde que nacía, crecía y fallecía en un tren. La vida es así, amigo mío, debemos conformarnos con poco.

Sobre mi tabla se han volcado los más diversos elixires. Hubo un tiempo que viví en un bar de mala muerte en el que no existían los manteles. En aquel sitio los borrachines y los torpes vivían tirando sus copas. Cervezas, vinos tintos, blancos o rosados en pingüinos de vidrio han estallado sobre mi superficie. Y también en alguna ocasión hasta me han tallado un nombre dentro de un corazón.
Recuerdo una oportunidad en la que se armó una gresca y fui arrojada a la cabeza de un cristiano al que le acerté con la punta de mi pata número 3. Resultado, el sujeto con 16 puntos de sutura y yo en terapia intensiva en la carpintería donde me volvieron a encolar.

Tal vez no comprendas lo emocionante de ser una mesa de bar. Pero mirá lo que te digo: Reuniones de amigos, con lo cual nos juntamos 3 ó 4 mesas ya que en una sola no entran, o sea, es un buen momento para reunirnos nostras también. Partidos de truco emocionantes. Antológicas partidas de ajedrez. Eternas batallas al dominó. He visto disfrutar a los peores hombres y llorar a las mejores mujeres. Con el avance del fútbol en la televisión me han sacudido ante el gol del equipo propio y más de un puñetazo he recibido cuando el tanto era del contrario.

Miles de anécdotas. Por donde te imagines tengo historias que contar. Ojalá llegue el día en el que algún cronista se decida a entrevistarme, tengo muchos datos con los que temblarían muchos cimientos, populares y de los otros.
De momento me voy a descansar, son las 3 de la mañana y el bar abre a las 6.

Si lo ven al Duende díganle que cuando quiera, lo espero con sus cuadernos y sus lapiceras para que se tome un café o lo que guste. Hablé con el mozo y… la casa invita.

 Fernando A. Narvaez

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24 comentarios to “Mesa de Bar”

  1. Lukre said

    estoy con usted caballero, si le veo le avisare vale?
    pues tiene razón, en una mesa de bar hay muchas anecdotas siempre si se saben encontrar.

  2. Tam said

    NO será el Templo del Morbo aquel bar en que vive la grandiosa “sra o srita Mesa de bar”? simplemente estaba escuchando esa cancion ….
    Me gusto mucho el relato…
    Me pregunto cómo será el descanzo de una mesa…
    Le dejo un abrazo desde aca. Por ahora

  3. Emma said

    Me en-can-tó! Qué lindísimo texto, Don Duende! (puse otra carita contenta, porque me gustó mucho)

    Besossss!!

  4. Albus said

    Adoreeeeee…

  5. LUKRE: Se me dio por hacer hablar a las cosas. Lo próximo será un cenicero o una parada de colectivo. BESOTE

    TAM: ¿El descanso? ¡Y yo qué sé! BESAZO

    EMMA: Advierto entonces que su alegría es directamente proporcional a la cantidad de caritas. BESOTÓN

    ALBUS: Buenooooo….. ¡SALUD!

  6. Lukre said

    en una parada de colectivo pueden pasar muchas cosas si señor 😛
    besos

  7. Arwën said

    una mesa de un bar puede contar muchas cosas.

    ¡qué bueno que sepas escuchar lo que te dice!

    no todos tienen ese don.

    besos…

  8. La verdad, me provocaste ternura por las mesas de bar que frecuenté en otra época de mi vida.

  9. Belu said

    Por qué las escriben con llaves o cuchillos? No se dan cuenta que las lastiman?
    Muchas mesas y mesitas atajaron mis lágrimas, sólo puedo decirles gracias, y gracias a vos por este texto, me encantó.
    Besotes!

    (Escuchando Peaches – Hot rod)

  10. Guadalupe said

    Sin palabras me dejas Duende amigo, que historia linda y que manera de relatarla….y como yo no frecuenté jamás un bar me tocará entrevistar a la mesita de la manicura en el salon de belleza que seguro tambien tendra sus historias guardadas….
    BESO INDISCRETO

  11. LUKRE: ¡Deme ejemplos! No sea mala. BESO

    ARWËN: ¿Don? Algunos lo llaman locura. BESOTE

    JULIO SUÁREZ ANTURI: Son cosas que ni nos damos cuenta que existen. ABRAZO

    BELU: Y seguramente en muchas otras habrá reflejado su sonrisa. BESAZO

    GUADALUPE: Las mesas de las manicuras son tremendas. Son como la vecina chusma y gritona de al lado. BESOTÓN

  12. Shely said

    Un muy buen texto dedicado a esas cosas q ni damos pelota.
    La verdad, q cada vez q vea una mesa, silla, escritorio, cama, mueble o lo que sea .. voy a quedar mirandolo .. pensando .. q historia tendra para contar.
    Besitos.

  13. Arwën said

    dudo que sea locura. para mi, estas cosas son un don.

    no les creas!

    besos,

    a.

    pd: emesenea ud?

  14. Viollacea said

    En casa tenemos una muy vieja mesita que que se halla apilada en un cuarto oscuro de la casa. Ese cuarto se piensa remodelar y obviamente desmantelar y tirar la mesita, pero luego de leer la historia de esta mesa, creo que me opondré.

  15. Fragilidad said

    Si las mesas hablaran … yo ….
    mmmmm
    chau !

  16. ... said

    Hey, yo te conosco! Te ví en un bar, tal vez no te acuerdes de mí porque estabas con unas copas encima, pero yo me acuerdo clarito y eso que ese día el bar estaba repleto. Y sé que sos vos, porque a ese estilo de expresion lo conosco como la planta de mi pata. Te recuerdo mes a mes, como me saludaste, me sacudías con la mirada, pero no inmesentemente sino con mucha… mesura.
    Te debo haber llamado la atención porque no salgo mucho, y soy distinta a las demás.
    Ese día me ofrecieron un trabajo en el bar para sostener un champán, pero normalmente estoy en la cocina, em compania solo de mesadas, ¡pobre de mí! ¡Ni una sola mesa! Entenderás lo sola que me siento. Igual hubieron tiempos peores, en los que fui mesita de luz. No hay peor miseria para una mesa que es mera mesa como yo.
    Claro que nunca voy a alcanzar la posición de las mesas de bar, puesto que no soy de 4 patas común y corriente, sino plegable. Por eso me cuesta tener un trabajo digno, hay mucha discriminación en el ambiente de las mesas, mucha mesoginia, mesantropia y mesquindad.
    Pero vos me trataste mejor que nadie. No merecía tan… memorable comunicación, casi… mesmérica.
    No sé como los humanos creen que no podemos comunicarnos, cuando sí lo hacemos, de una forma desconocida para ellos, más bien mesafísica, pero tan maravillosamente meticulosa.

  17. Bohemia said

    Hace unos días que no paso por aquí, pero cuando lo veo se lo diré !!!
    Besitos

  18. LiquidLove said

    “He visto disfrutar a los peores hombres y llorar a las mejores mujeres.”

    Me encantó esa parte.
    Verdaderamente no solo escribis bien sino que además tenes una imaginación muy grande. Me encantó leer lo que escribiste.
    Me trajo a la mente las veces que he ido a restaurantes o un bar a charlar y es cierto, las mesas son como un silencioso testigo de demasiadas cosas…

    Un abrazo enorme!

  19. Albus said

    Igualmente.

  20. “He visto disfrutar a los peores hombres y llorar a las mejores mujeres.”

    Vaya que si esto es cierto… Y sí tanto qeu pasa en una mesa de bar o restaurante.. Justo ayer yo pasé tanto, y espero que esa mesa mantenga mi secreto. Pero sobre todo, espero que la mesa del viernes mantenga en recelo, las caricias, las palabras y las lágrimas qeu a su lado derramé…

    Un abrazo, y magnífico como siempre… (Ya lo sabes no, me fascina como escribes)

  21. Pido disculpas por demorar en responder los comentarios pero estuve con las correcciones finales del libro, que si nada se atrasa estará disponible para finales de febrero o principios de marzo. A lo nuestro…

    ————————————————– —-

    SHELY: Así me gusta más… con ese nombre y no con el otro. Y ojo que puede terminar como uno que yo sé que después anda escribiendo historias de mesas parlanchinas. BESAZO

    ARWEN: Mi respuesta en su mail. BESOTE

    FRAGILIDAD: En estos días estuve hablando con una que me dijo que la conocía, en cualquier momento publico lo que me dijo. BESOS

    …: El famoso comentario que eclipsa el post. Buenísimo. Bienvenida y besos.

    BOHEMIA: Gracias. BESOTE

    LIQUIDLOVE: Si las mesas hablaran… BESORROTAZO

    ALBUS: Que te recontra. ABRAZÓN

    CON SAL EN LOS LABIOS: Use a esa mesa como cómplice silenciosa. BESOTE

  22. […] Cuando Raymi decidió inaugurar el bar buscó, por muchos tugurios, el tipo de mesa que más se acomodara al estilo de su bar. Fue en uno de esos tantos lugares que, al sentarse exhausto a la mesa de un local en La Paternal, ella le contó su historia. […]

  23. _millaray_ said

    Un buen relato… a usted lo que se le ocurra darle vida pues déjeme decirle que lo hace muy bién …sigo leyéndolo con mucho interés.
    Besitos.

  24. _MILLARAY_: Y bueno, el pibe está medio loco y contra eso no se puede. REBESO

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