MALDITO DUENDE

Hé oído que la noche es toda magia, y que un Duende te invita a SOÑAR

Posted by Fernando Narvaez en mayo 11, 2005

El sujeto anduvo bollando por la ciudad un largo tiempo, buscaba algo, no sabía a ciencia cierta qué cosa. El caso es que terminó en un bar donde alguien le llamó la atención. Eso que lo había encandilado lo hizo volver a aquel bar unos días más tarde con una carta en el bolsillo.

¿Te contó tu compañera el secreto que le confesé?

Si tuviera que empezar esto de una manera predeterminada, sería prácticamente imposible. Hace escasos 20 días no me hubiera imaginado jamás, el hecho de volver a escribirte. Pero acá estoy, claro que la última vez que te había escrito, lo hice a mano (no sé si llegué a darte algo de eso), hoy existe el procesador de texto en la computadora (maravilla tecnológica). El caso es que desde que el destino quiso que me volvieras a atender en un bar como hace diez años, veo las cosas totalmente distintas.

Mi mente en estos días, se convirtió en un proyector de cine que lo único que me muestra es la película de mis últimos diez años de vida. No quiero hablar del pasado, no quiero preguntarme ¿qué pasó? Lo que pasó o haya sido no hay manera de modificarlo ¡ya fue!

Estoy contento, demasiado contento para lo que esperaba estarlo. Vos dirás que es una estupidez, pero me alegra el hecho de saber que en mi vida, hubo alguien que fue lo suficientemente importante como para que yo me meta en un bar a indagar si la persona que yo había creído ver, era quien yo quería que fuera, porque quería que fueras vos.

En estos casi diez años ¡DIEZ AÑOS! Muchísimas veces me acordé de vos – aunque suene demagógico – porque ha pasado mucha gente por mi vida, una vida casi como la de cualquiera, pero poca gente lo necesariamente importante. En aquellos años yo estaba en una etapa de descontrol y las mejores personas se te presentan en esos tiempos, sólo para que no puedas disfrutarlas como debieras. Como redactada por el viejo Murphy, es una ley a la que no se puede escapar fácilmente. De toda aquella gente que anduvo dando vuelta en esos tiempos fuiste la única con lo que me hubiera quedado. Y me dolió demasiado perderte, pero como te dije antes, eso no lo pedemos cambiar, no me interesa darle vueltas.

Vuelvo sobre mi alegría y me pongo contento de saberme lo mínimamente importante como para que vos te acerques a mi mesa a reprocharme que no te haya saludado y que, además, te quedes conmigo a charlar aunque más no sea durante dos minutos. Ha sido un orgullo demasiado grande, más de lo que mi corazón podría llegar a esperar. Que me contaras de tu vida y de tus hijos me hizo muy bien.

¿Te contó tu compañera el secreto que le confesé?

Yo no sé si voy a volver a tener la oportunidad de hablar con vos, o de tenerte sentada frente a mí con un café de por medio, ojalá que si, me gustaría contarte todo lo que hice este tiempo, me gustaría que me cuentes de tus gordos. Pero quiero que sepas algo: lamentablemente para vos, sos una de esas personas a las que se lleva grabada a fuego en uno de esos rincones más preciados del corazón. Que ni el tiempo, ni la distancia, ni las gentes pudieron con tu recuerdo. Y ya nadie más podrá. Y eso no es por una cuestión del destino, es una cuestión pura y exclusiva mía, dado que nunca me interesó olvidarte. Y no me interesa.

¿Te contó tu compañera el secreto que le confesé?

¿Te lo cuento yo?

El secreto fue que durante los últimos ocho años de mi vida, jamás me enamoré de alguien como de vos hace nueve.

Te dejo mis teléfonos y mi mail por si tenés ganas de usarlos, yo no creo que vuelva a sentarme en este bar, no lo sé. Siempre fui muy impulsivo y capaz que mañana me siente acá otra vez. Pero no lo creo viable.

Fernando A. Narvaez

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12 comentarios to “”

  1. Susana said

    “Duende”: esa capacidad de haber amado, es muy positiva, porque la misma nos hace reconocer el amor,(porque sabemos de que se trata), cuando llega otra persona a nuestras vidas,en la persona que está viniendo hacia nosotros. Solo hay que “esperarla”.
    Los ángeles se encargan de hacer el resto.
    Y si tiene que ser la chica del bar, el flaco de arriba, se va a encargar de mover los hilos.

  2. Figuratively said

    dicen que la mayoria de las cosas son mas causales que casuales que eso de que todo pasa por un por que es cierto quizas esa chica del bar es la persona que llega para cambiar tu vida si no es asi otra vendra ….

  3. Caro said

    coincido con los comentarios… besotes y exitos

  4. Gons! said

    Ayer te iba a dejar un comentario y no tuve tiempo. Hoy te lo digo.
    Muy buena prosa. La calidad poética se distingue a la legua. La composición gramatical es buena, y tiene algunos “yuyitos” que hay que corregir. Pero insisto: es un excelente texto, profundo, con un mensaje claro sobre el amor.
    Mis gratas felicitaciones.

  5. Dominichi said

    No me dejes afuera…siempre tuve debilidad x las meseras!!!!….Invito yo….Un abrazo…

  6. Tam said

    Me dejaste con ganas de saber mas sobre esta historia…te dejas leer tan facilmente, sos un “vicio literario”, y otra vez, maldito seas, hiciste que recuerde historias pesadas pasadas…son los riesgos de dejar muy abierta la cabeza y dejar que te operen sin anestesia…Todo eso causaste con este texto…ojala me vuele algun angel para aca y que sea de los angeles que cuidan a las perritas…necesito uno urgente…

  7. Graciela said

    En ese bar, en esa mesa, en esos dos minutos de charla, el protagonista, demostro que el amor existe y no solo para el, tal vez la mesera sienta lo mismo, imagino a ese muchachito volviendo a la misma mesa, esperando ser atendido por ella, la que le abrio el corazon. Esta bueno porque al dejar un final abierto, imagino el encuentro y algo mas… Buen relato, como siempre.!!!!!!!!!
    Quiero mas relatos y cuentos.

  8. Su said

    A veces, diez años es el tiempo perfecto para arreglar viejas historias 😉

  9. Gayabuc (el cazador prdeterminado) said

    Me encantó, será que uno se deleita con las historias que le gustaria vivir (o que vivio y le gustaria escribir)…
    Pero, y lamenten mi estupidez, no me parecio que fuera una mesera, sino que simplemente estaba en el bar.
    Que me perdi ?

  10. Cazador: lo de la mesera se sugiere por el hecho de lo de la compañera y porque este sujeto había pasado hace 20 días por el bar. En un comentario me lo mostraron… y me gustó esa sugerencia. Creo que da para las dos posturas. Gracias por pasar y por dejar el comentario. Un abrazo!

  11. BioPuritas said

    Hola, vine a devolverte tu visita, que acabo de descubrir… y me encuentro con este lugar tan lindo… me gusta mucho lo que escribis… volveré 🙂
    beso

  12. Total Mess said

    ALCOYANA-ALCOYANA, CAPRI-CAPRI, Flam!
    Tuve una historia similar.
    Al igual que vos, guardo los recuerdos más dulces de él.
    El sabor fue diferente al reencontrarnos… habían pasado algo así como cuatro años y, a pesar de fingir no darnos cuenta, los dos sabíamos que ya no éramos los mismos. Este “detalle” hizo que, este último encuentro de los dos fuera agridulce.
    Sin embargo, nadie me quitará lo que archivo en mi memoria. Contra aquel dulce recuerdo no hay quien pueda.
    Abrazos Miles

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