Buenas tardes o días o noches, según sea en la parte del mundo en que estés leyendo esto, o bien y simplemente, según el momento del día.
Mi nombre es Germán, hijo de Lucrecia y Basilio. Lucrecia que es abuela de Pato que es hijo de mi hermano Lautaro, que también es hijo de Basilio (mi padre y esposo de Lucrecia) que es hermano del hijo de su padre que ni me acuerdo como se llaman.
Como dije, mi nombre es Germán y soy tío de Pato que es hijo de mi hermano y nieto de mi padre. Pato tiene un perro que se llama Batuke y es de la raza “Terre-Bal” (Terreno Baldío), mestizo de ovejero belga y de madre labrador que vivían en la casa de Liliana, casa que alguna vez fuera de Doña Fermina que tenía un marido llamado Juvenal y un eterno enamorado llamado Florentino. Cuando Gabriel escribió la novela de estos tres, mi tía Ana Anita estaba de novia con Floreal. Ana Anita se llamaba así por culpa de las escasas luces de Florinda, la empleada de registro civil que la anotó cuando su padre, Don Cosme, le dijo emocionado el nombre de la bebé: “Ana… ¡Anita!”
¿Les dije que mi nombre es Germán? Además de pocas luces, Florinda tenía un novio llamado Tobías, un musculoso exagerado que andaba limpiando casas ajenas disfrazado de súper héroe y haciéndose llamar “Míster”. Tobías era primo de uno que andaba con la hermana del fletero que, a su vez, era primo del medio hermano de Lucas, un taxi-boy venido a menos que supo atender luminarias, tales como: Chichita Lertrand que siempre le pagaba el almuerzo, Susy Giraldes que le daba efectivo para pagar el teléfono y al zar de la televisión Alexander Tronay quien la mayoría de las veces sólo le pagaba con amor…
Lamentablemente, la carrera de Lucas se vio interrumpida de forma abrupta, cuando Don Alexander quiso experimentar con el recto del taxi-boy y una botella de sidra Rama Caída. La botella generó tal vacío, que hubo que practicar una pequeña operación en el hospital vecinal. Es famosa la foto en la que se ve a Lucas entrando boca abajo en una camilla y disfrazado de carpa blanca.
¿Mi nombre? ¡Germán! ¿Sos sordo? El hijo de Basilio y de Lucrecia. Mi madre era amiga de la Paca, sobrina nieta del Vizconde de la calle Capdevila de Villa Urquiza que estaba casado con la baronesa de la Avenida Cabildo en el barrio de Belgrano. Juntos tuvieron dos hijos, Leonardo y Leandro, y según cuentan las malas lenguas, regentearon chinitos ilegales e infectaron de supermercados los 100 barrios porteños incluido Puerto Madero.
Bueno, no tengo muy en claro a qué vine ni para qué cuernos estoy acá, el caso es que mi nombre es Germán, si quieren sigo presentándome…
- FELIZ AÑO NUEVO PARA TODOS –
Fernando A. Narvaez



















Cuatro días fueron los que pasaron desde aquel viernes en el cual, entré a la veterinaria con un perro mestizo de padre labrador negro y madre ovejero belga, y salí con una imitación barata de doberman, a mi fiel e inseparable compañero tuvieron que amputarle la cola por un tumor bien feo que le había salido. Hasta estoy pensando seriamente en comprar tintura marrón y teñirle las cejas y el hocico.
al perro. El muy turro agarra con la trompa los maníes de su plato y se los revolea al collar del perro emulando un aro de básquet y festejando por todo el living cada tiro de tres convertido. Pero el colmo de las maldades fue cuando succionando agua intentó ahogar al perro tirándole el agua en el velador. Con los peligros del agua y la electricidad ¡tuve que poner un límite!
se van cumpliendo y los proyectos en los cuales nos embarcamos y mi felicidad en tus manos y mi corazón dueño de emociones acompasadas entre sístoles y diástoles y las comas que siguen sin aparecer y un punto final que se dilata porque no me cabe en una sola hoja y mucho menos en un párrafo todo el sentimiento generado a cada segundo de los 38800000 segundos que ya llevamos juntos y que siguen contando quien sabe hasta cuando y que no me importa detener al igual me pasa con esto que escribo sin una jodida coma pero sí con un punto final que no tiene otro punto de ubicación que después del TE AMO.
Viene de las “